La noticia
VILLAHERMOSA, TABASCO — Lo que prometía ser una tarde de elegancia invernal al más puro estilo de los Juegos Olímpicos, terminó convirtiéndose en un espectáculo de comedia física. Jairo, un joven de 21 años originario de Cárdenas, descubrió por las malas que programar sistemas en Python y diseñar bases de datos es muchísimo más fácil que mantener el equilibrio sobre dos cuchillas de metal.
Testigos presenciales informan que el estudiante de ingeniería ingresó a la pista de patinaje de la Europlaza con una confianza envidiable, listo para dominar la pista. Sin embargo, apenas el hielo tocó sus patines, su sistema motriz pareció pedir un reinicio de fábrica. Tras unos breves segundos de un improvisado y desesperado "zapateado tabasqueño" para evitar el desastre, la gravedad dictó sentencia y el joven terminó dándole un dramático abrazo al suelo congelado.
El operativo de rescate no fue menos cómico. Su amiga y compañera: Mayte quien lo acompañaba en esta gélida expedición, tuvo que acudir al rescate. Entre carcajadas que apenas le permitían mantener su propio equilibrio, lo ayudó a levantarse, mientras el patinador caído parecía haber olvidado por completo cómo funcionan las rodillas, arrastrándose como si fuera una foca en apuros.
Afortunadamente, el saldo del incidente solo incluyó el orgullo un poco magullado y los pantalones completamente mojados. Fuentes cercanas al afectado aseguran que, tras esta aventura, es muy probable que prefiera quedarse jugando las tradicionales retas de fútbol, donde el suelo, por suerte, no está resbaladizo.
Comentarios
Todavía no hay comentarios aprobados.
Inicia sesión para comentar